ACTUALIDAD SANITARIA BAJO PRESIÓN
Salmonella en Colombia
Cuando vacunar ya no es suficiente La tifosis aviar sigue siendo uno de los desafíos sanitarios que más atención exige de productores, médicos veterinarios y responsables técnicos. La capacidad de Salmonella Gallinarum para generar mortalidad, afectar los indicadores productivos y comprometer diferentes niveles de la cadena obliga a cambiar el enfoque: controlar el riesgo requiere mucho más que una vacuna.
Una industria que no puede bajar la guardia. La avicultura colombiana atraviesa uno de sus momentos de mayor dimensión productiva. En 2025 el país superó los 19.400 millones de huevos producidos y el sector alcanzó una producción total cercana a 3,17 millones de toneladas de proteína entre pollo y huevo, según cifras de Fenavi. Ese crecimiento también aumenta la responsabilidad sanitaria. En sistemas productivos cada vez más grandes, interconectados y tecnificados, la aparición de una enfermedad capaz de comprometer rápidamente un plantel puede traducirse en pérdidas económicas importantes y alterar el desempeño de toda una operación.
¿Es suficiente vacunar?
La respuesta corta es no: inmunizar contra la Salmonelosis aviar no es cuestión de aplicar un solo producto, sino de diseñar una estrategia inmunológica integral. En el caso de Salmonella Gallinarum (SG), agente causal de la Tifosis Aviar que genera mortalidades severas de entre el 10% y el 80%, la máxima protección se logra combinando las fortalezas de las vacunas vivas y las inactivadas. La evidencia científica demuestra que ambas plataformas cumplen roles complementarios e insustituibles:
El rol de las vacunas vivas atenuadas de S. Enteritidis (SE) y S. Typhimurium (ST):
Al colonizar temporalmente el tracto digestivo, activan una respuesta inmunitaria celular e intestinal temprana. Además, generan una valiosa inmunidad cruzada parcial capaz de reducir la mortalidad y la severidad clínica frente a desafíos de S. Gallinarum.
El rol de las vacunas inactivadas (bacterinas):
Son la herramienta de consolidación y seguridad. Al no contener bacterias vivas, no existen riesgos de reversión a la virulencia ni interferencia diagnóstica. Su función principal es estimular una inmunidad humoral (anticuerpos en sangre) elevada, uniforme y prolongada en el tiempo.
La verdadera sinergia inmunológica:
Los estudios demuestran que los niveles más altos y sostenidos de protección heteróloga se alcanzan mediante esquemas integrados (primovacunación-refuerzo) que combinan la primovacunación con cepas vivas atenuadas y refuerzos estratégicos con vacunas inactivadas. Mientras la vacuna viva «prepara» al sistema inmune local (mucosas) y celular, la vacuna inactivada eleva y prolonga la barrera de anticuerpos sistémicos, reduciendo drásticamente tanto la mortalidad como la tasa de aves portadoras en el lote.
Un esquema 100% seguro: La solución definitiva para reproductoras y ponedoras
Uno de los mayores desafíos en la avicultura comercial —y en especial en el segmento de aves reproductoras— radica en el manejo de los planes vacunales sin poder recurrir a vacunas vivas específicas de Salmonella Gallinarum (como la cepa 9R). Si bien son utilizadas en ponedoras comerciales, las vacunas vivas de SG conllevan riesgos de transmisión, persistencia en el tracto reproductor y posibles interferencias que las hacen contraindicadas o inviables en reproductoras.
Frente a esta limitación, este plan híbrido (Vacuna Viva de S. Enteritidis + Vacuna Inactivada) se posiciona como una alternativa de bioseguridad absoluta:
1. Apto y seguro para reproductoras y ponedoras:
Elimina por completo el riesgo de introducir cepas vivas de S. Gallinarum en planteles de reproducción, garantizando la máxima protección maternal y sistémica sin comprometer la inocuidad ni la transmisión vertical.
2. Aplicación preventiva universal (sin necesidad de diagnóstico previo):
A diferencia de otras estrategias que requieren confirmar la presencia o positividad frente a S. Gallinarum para justificar su intervención, este programa híbrido es 100% seguro para implementarse de forma preventiva y sistemática en cualquier granja o lote sano.
3. Respaldo científico comprobado:
Múltiples ensayos y estudios científicos avalan que la inmunidad celular y de mucosas provocada por S. Enteritidis viva, sumada a la sólida respuesta humoral de la bacterina inactivada, ofrece una efectividad real y robusta en el control de la Tifosis Aviar sin asumir riesgos sanitarios.